martes, 6 de septiembre de 2011

Joder, qué puta es la vida

 Todos necesitamos incisos, creo. Hay ocasiones en la vida en las que te gustaría parar el mundo. Hace unas semanas leí que querer mueve y detiene mundos, aunque en mi caso, no ha habido esa relación causa-efecto. Simplemente ocurrió, sin quererlo. Aunque quizás, lo que verdaderamente pasó es que comenzó a moverse tan deprisa que no era capaz de verlo, quién sabe.

 Lo que está claro es que lo pasado, pasado está, y que lo quiera o no, toca sentar la cabeza de nuevo. Se acabó el cavilar asta el amanecer, el buscar en los sitios más inhóspitos algún método para olvidar, el egoísmo y la búsqueda de una perfección inexistente. El darse cuenta de que esa vida no está hecha para ti; ni para ti, ni para nadie, que el chaos no es bueno, que provoca migrañas.


 ¿Cuánto pretendías aguantar así?

1 comentario:

Miqui Brightside dijo...

las partes subrayadas son...