miércoles, 13 de julio de 2011

TIME IS not A FRIEND OF MINE

Ayer una señora se acercó a mí en mitad de la calle y me preguntó '¿hoy es martes o miércoles?' con muchísimo interés. Tendría unos noventa años, iba despeinada y parecía aturdida, como perdida en el tiempo. Qué curioso, no sé por qué se me hace tan familiar... En Amélie decían que la angustia por el paso del tiempo que pasa nos hace hablar del tiempo que hace, pero sin embargo, aquella señora preguntó por lo primero, por el paso del tiempo. Y qué tontos parecemos cuando en lugar de afrontar que es hora de madurar hablamos del calor sofocante que nos abruma estos días. Seamos realistas, el mundo no se detiene, no va a parar en seco por un capricho de una niña mimada, ni por un complejo de Peter Pan, ni por toda la melancolía del mundo. Es hora de dejar los temas superfluos a un lado.

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