sábado, 11 de diciembre de 2010

Llovía polvo de estrellas y el abrigo de paño de mamá estaba cubierto de una fina capa blanca. Nuestras miradas congeladas en el tiempo, de un lado a otro de la calle, atravesando los cuatro carriles que cruzaban el paseo. Y una música distorsionada de fondo que asemejaba la marcha radetzky. Las luces amarillas de los árboles nos cegaban, igual que todos aquellos días en los que habíamos evitado coincidir en esa esquina tan incómoda para los dos; igual que todas aquellas tardes de nochebuena en las que procurábamos alejarnos el uno del otro, como si eso fuese a hacernos algún bien. A veces pienso que no me habría importado haberme quedado congelada mirándote a través de la nieve.


5 comentarios:

David dijo...

Qué entrada más invernal. :)
Muy bonita, sigue escribiendo así. ^^

Miqui Brightside dijo...

oye cómo me gusta la entrada de hoy :)

Sandra;Ángela dijo...

Gracias por seguirnos!
tu blog si que es genial, nos encanta :D

Dirty Closet dijo...

:´)
olguiscloset.blogspot.com

ewa ewa! dijo...

"A veces pienso que no me habría importado haberme quedado congelada mirándote a través de la nieve"

No sé si es porque hoy vivo en uno de esos días que todo te toca la patata, pero vaya frase, VAYA.