lunes, 19 de julio de 2010

alltid

- Estás condenado.
- ¿Qué?
- Sí, aunque no lo quieras, lo estás. Porque el otro día me puse a pensar, y he vivido tantas cosas contigo por primera vez, qe soy tuya, o sea que siempre, lo quieras o no, seré TU chica. Y cuando me eches de tu vida, te torturaré, porque tantas cosas te recordarán a mí, que acabarás volviéndote loco: me verás en todas partes, girarás una esquina y allí estaré yo, en el banco donde solíamos sentarnos a hablar las cosas serias; y siempre que vayas a comprarte un helado, te acordarás de los sabores tan raros que solía pedir; me verás reflejada en los escaparates donde te tenía esperándome media hora para luego no entrar a la tienda; y entre tus sábanas ¡oh, sí! he pasado tanto tiempo entre tus sábanas, que siempre que vayas a dormir sentirás que estoy a tu lado viéndote dormir.
- No, no estoy condenado.
- ¿Te parece poco castigo?
- Sí, es más, no es un castigo. No estoy condenado ni mucho menos, me siento afortunado, porque quiero que siempre seas mi chica.

2 comentarios:

Danny dijo...

a mi gustar :)

supongo que cada foto que eches con tu polaroid amarilla te recordara a mi no?
eso y hablar sobre temas serios y filosofias raras a las 2 de la mañana ;)

Miqui Brightside dijo...

a mi gustar también :)