sábado, 8 de mayo de 2010

LITTLE RITA

 Anda que no ha llovido desde entonces... Más de doce años desde que esa foto fue tomada, y sin embargo ahí siguen los mismos ojos marrones, y la misma sonrisa, y los mismos rizos difíciles de domar... Y ese genio, esa voz que se alza tan fácilmente, esa misma inseguridad a la hora de qué hacer, y esa facilidad para olvidarse de las cosas.


 También conservas esa escasez de experiencia, y ese afán por descubrir todo lo que aún desconoces, esa sana curiosidad. Y no has perdido esa facilidad para llorar, para ponerte nerviosa por cualquier cosa, para sentir como el mundo se te viene encima con un solo susto... Pero conservas ese carácter fuerte, esa capacidad de salir adelante, de poder arrastrar lo que sea necesario, y de hacer todo eso con una sonrisa.


 Y se vas qué perdura desde incluso antes del momento en el que saltó el flash? TÚ. En el fondo, sigues siendo la misma cría de tres años cuya mayor preocupación era saber qué iba a merendar.